Estas son las cabezas plomadas definitivas para la pesca de la trucha arcoíris, ya que permiten que tus señuelos lleguen a los peces con extrema rapidez y con menos enganches. El tungsteno tiene casi el doble de densidad y la mitad del tamaño de los pesos de plomo, además de ser atóxico. Ofrecen menor resistencia en el agua y mejoran la presentación de tu equipo.





